08 noviembre 2010

Las mayores bellezas

Desde los medios de comunicación recibimos permanentemente un mensaje que nos dice que la belleza es sinónimo de juventud. Que para ser bellos debemos ser jóvenes. No podemos mostrar arrugas, canas, marcas del tiempo porque así nos estamos quedando afuera de algo tan lindo como sentirnos bellos. Cuerpos esbeltos, cutis perfectos, delgadeces extremas parecen ser hoy el principal indicador de que una persona tiene belleza.
Existe entre tantos prejuicios relacionados con el envejecimiento aquel que dice “sos mayor ya no podes ser bello”. La mirada de la sociedad está cubierta por este prejuicio. Por eso, creo que tiene un enorme valor lo que sucedió hace unos días aquí en Córdoba cuando se eligió a la Decimocuarta reina de la Tercera Edad de la Provincia. Una elección que se repite ya hace muchos años y que va creciendo con el tiempo. Hay una comisión conformada por adultos mayores para realizar este evento. Cada centro de jubilados elige su representante y son ellas las que se presentan a la elección. Hay un jurado integrado por personas que desde su área de trabajo están relacionados con los mayores.
Hay que estar allí para ver como se puede tirar abajo un prejuicio que pretende arraigarse cada vez más en la sociedad. Hay que ver a cada una de estas mujeres llegar al escenario y desfilar frente al público. Mujeres de 60 años para arriba. Elegantes, distinguidas, radiantes… Bellas. Lejos del ridículo que muchos piensan puede darse en estos casos. Lejísimo. Cerca de otra verdad. Aquella verdad que refleja que en esas mujeres cada arruga es una marca que dejo el tiempo de la vida que ha pasado, de sus alegrías, de sus tristezas, de pasiones, de amarguras, un rostro que refleja el alma de estas mujeres. Y se sienten felices de haber vivido, felices de animarse y desde su lugar de adultas mayores desfilar y decir: pasan los años y sigo sintiéndome bella.
Tuve nuevamente el enorme orgullo de ser jurado en esta elección. Salí de allí feliz. Por ver a estas mujeres. Por poder verlas con mi hija de tan sólo siete años que estaba admirada y que ya está aprendiendo que ser mayor no es impedimento para sentirse bello.
Gracias a la comisión que organiza la elección y felicitaciones por este ejemplo que transmiten. Gracias a las 18 participantes por animarse y por poder transmitirnos tanta emoción. Y felicitaciones a la Reina de la Tercera Edad, Ana Ceballos, a la primera princesa Julia Taborda, de 86 años y a la segunda princesa Ofelia Girardi.
Hasta la próxima!

* Gentileza de Lic. María Cecilia Lorenzo, conductora de Palabras Mayores Radio Universidad AM 580, sábados de 8.00 a 9.00 (palabrasmayores@argentina.com). La Lic. Lorenzo, desde la edición de julio escribe una columna en La Gaceta del Centro sobre todo lo relacionado a la tercera edad.